miércoles, 30 de enero de 2008

CENSURA MUSICAL (4ª parte: Seguridad vial)

¡Que pasaditos se ponen también nuestros funcionarios de tráfico con le tema de la seguridad vial! Que si, que ya sabemos que no hay que correr, que no hay que conducir borracho y que no hay que buscar las cintas de casette debajo del coche mientras se maneja el volante. Pero de ahí a no permitir expresarnos de forma crítica sobre el tema en los grandes medios de comunicación debería haber un abismo... pero no lo hay. Eso si, luego un cualquiera puede conducir borracho, sin carnet, atropellar y matar a un tipo, darse a la fuga y echarle la culpa a su hermano menor y luego seguir bailando como si nada. No sigo hablando del tema que me pierdo, solo hablemos de más canciones ahora prohibidas por nuestros demócratas gobernantes.
La temática de la velocidad, como rebeldia ante la autoridad, siempre ha sido muy querida por los más rockeros, así por Gatos Locos en "Nada que perder" ("soy joven aun / volveré a correr / un motor será mi ley"), por Loquillo en "Un accidente de circulación" ("Mi amigo murió / en un acidente de circulación / como un triunfador / con el pie pegado al acelerador") y en "Autopista" ("Los muertos del arcén / no importan para aquel / que ha nacido para correr"), por Los Rebeldes en "El loco de la autopista" ("A toda velocidad por la autopista general, nada en que pensar solo en correr más y más. Acelero, piso a fondo el gas, hasta 200 quiero llegar, se que esta prohibido pero a mi que más me da")y en "Harley 66" ("si la ley se empeña en seguirme / no les dejaré otra opción / que tragarse mi tubo de escape"),por no hablar del hijo del Fary con su impagable "y cuanto más acelero / más calentito me pongo" cuyo parecido físico con el citado Farruquito le ha quitado toda posibilidad de volver a cantarla en televisión.
El hacer proselitismo del tomar alcohol mientras se conduce resulta aun más complicado de escuchar en nuestros dias. A pesar de ser canciones con su licencia del ministerio de cultura y con cierta fama en su dia no veremos actualmente, por ejemplo, a Los Hurones cantando la sensacional "Ruega por mi" ("Apuro una botella, me seco el sudor y piso el acelerador"), a Los Rebeldes de nuevo en "Colgados en la carretera" ("Vamos tragando y tragando kilómetros / las botellas corren sin parar"), y menos aun a Johnny Juerga & Los Que Remontan el Pisuerga en "Desde el norte hasta el sur" ("bebo y conduzco porque me da la gana / bebo y conduzco y no tengo carnet"). Y menos aun si te drogas como Ilegales en "Dos ruedas y un motor" ("acelerando drogado / era el terror motorizado").
No todos podemos tener un chofer, escolta e inmunidad parlamentaria, puercos.

Proximamente: Política.

sábado, 5 de enero de 2008

CENSURA MUSICAL (3ª parte, Violencia)

En un alarde de hipocresía máximo, los próceres de nuestra sociedad, velando por nuestra educación y pacificación borreguil, han eliminado cualquier referencia violenta en las canciones que deban emitirse en el llamado mass media. Eso sÍ, películas repletas de crímenes y sangre, noticiarios llenos de cuerpos mutilados o programas de sucesos espeluznuntes se emiten sin ningún problema... y eso no es ficción. Si lo eran en cambio las canciones "Dulce sabor" de Gatos Locos ("mataría al que te besara en la boca por amor"), "Bajo banderas" de Loquillo ("mata a tus hijos / viola a tu mujer / vende a tus amigos", que por otra parte solo intentaba ser sarcástico con los nacionalismos radicales, pero nadie le daría tiempo a llegar a esa parte con semejante comienzo) o "El Capo" de Montana ("perdóname Bernardo / suplicaba el muy bastardo / arrastrándose como un ratón. / Tú a mí me has vacilado / y serás ejecutado, / los demás van a aprender / que no puede ser / que para chulo yo y para p... mi mujer"), "Enrique" de Los Nikis que es una oda a un Ultrassur ("en el fondo no es un chico malo / aunque a veces se le va la mano"), "Jimmy Jazz" de Kortatu ("puso 20 kilos de goma tres / mandó a tomar por culo todo un cuartel") o "El oportunista" de Leño ("Ahora me meo en el metro / nada me importa / y le pego hasta a mi padre / soy un pasota"). También Los Rebeldes tenían un par de joyas al respecto: el himno "Esto es rock & roll" ("si en la calle te provocan / te mosqueas y les das a unos notas / en la boca y se la dejas rota / eso es rock and roll") y la casi jarrai "Noche de acción" ("vais a enteraros de lo que es acción / voy a pegarle fuego a toda la población"). Las canciones de La Frontera estaban llenas de tipos que se disparaban y se pegaban cuchilladas constantemente pero en este caso la censura no les alcanza pues siempre eran historias que parecían ambientadas en el Salvaje Oeste Americano, como si el nivel de irrealidad de una historia dependiese de la distancia física. Pero sin duda los reyes de la violencia cantada, siempre inmersa en un relato coherente, son mis adorados Ilegales, posiblemente el mejor grupo nacional y pesadilla de cualquier pavisoso políticamente correcto. Podríamos empezar y no parar: "El último hombre" ("Llega un día en que un hombre se cansa de huir / esta vez no voy a escapar, no quiero escapar: / Haré muertos antes de morir"), "Soy un macarra" ("soy un macarra, soy un hortera / voy a toda hostia por la carretera. / Oye tú, no te acerques demasiado / busco pelea y estas a mi lado"), "Stick de hockey" ("Mamá no quiere que salga de noche / y a mí me gusta trasnochar / ¿Cómo explicarle que soy un maníaco / y que cada noche tengo que matar?"), "Destruye" ("Cuando era un crío, vaya una mierda, lo conseguisteis, me jodisteis bien, la zancadilla nada más nacer ¡Destruye!"), "El norte esta lleno de frío" ("Una ola de carne en la playa / una mancha de sangre en la cara / tu padre tuvo ocho hijos / y los ocho salieron torcidos / En la calle hay coches ardiendo / los parados se están divirtiendo"), "Bestia, bestia" ("Mis dos puños cuidan de mí / Nada más llegar has insultado al matón"), "Saber vivir" ("Saber vivir es ir hacia la muerte alegre y despreocupado, como si fueses a la muerte de otro"), "El gran capullo en persona" ("No agravies nunca al solitario / mas si lo haces no dudes en matarlo"), ."Todo está permitido" ("Puedes dar muerte a todo ser vivo / puedes amar como un pervertido / a la luz o a la sombra todo está permitido"), "Chicos pálidos para la máquina" ("si no hay odio no hay rock and roll"), "Enamorado de la sangre ajena", etc.
La violencia extrema contra uno mismo, es decir, el suicidio, tampoco está muy bien visto hoy día. Antes podíamos oir a Loquillo exacerbando su habitual egocentrismo hasta las últimas consecuencias en "Faraón" ("Mi último show / apestando a gin, / salí y me corté el cuello gritando: ¡Aplaudid!"), a Los Rebeldes optando por la via facil en "Horas bajas" ("La cuchilla enla muñeca empieza la cuenta atrás / cuando no hay futuro es mejor acabar"), a los Top Models yéndose con rencor "En el calor de la noche" ("Me voy a tirar por el balcón / voy a demostrar quién tenía razón / tal vez mañana pediras perdón"). Pero son de nuevo Ilegales quienes se llevan la palma en "Ella saltó por la ventana" ("Sólo la muerte te salva de la vida. / Unos tragos de lejía, / un salto desde la ventana: / No estaba loca / simplemente estaba rota")

viernes, 28 de diciembre de 2007

CENSURA MUSICAL (2ª parte: Drogas y alcohol)

DROGAS Y ALCOHOL

Otro tema completamente vedado actualmente para quien quiera triunfar en los medios de masas es el consumo de alcohol, tabaco y drogas con fines lúdicos. Si la canción no incluye un claro alegato contra el consumo de estas divertidas sustancias será inmediatamente incluida en una "lista negra" (sí, habéis leído bien, una lista negra) que hará que jamás salga de sus reducidos círculos habituales. Más sangrante es todo esto si tenemos en cuenta que hace años eran canciones que aparecerían en programas de televisión como "Aplauso" y de radio como "Los 40 principales". No hace falta irse a canciones de toda la vida como "Asunción, echa media de vino al porrón", "A mí me gusta el pirrimpimpín, y la bota empinar (...), al que no le guste el vino es un animal" o "En la fiesta de Blas todo el mundo reía con unas cuantas copas de más" no, los largos tentáculos de unos censores de cera impiden que podamos escuchar himnos juveniles, entonados por cualquier simpático borrachín de nuestra generación, a modo de alma mater, auténticos cánticos de libertad, como el "Vamos muy bien" de Obús ("Vamos muy bien / borrachos como cubas / ¿Y qué? / Aún nos mantenemos en pie / y ya no pararemos / hasta no poder ver"); "Saca el whisky cheli" de Desmadre 75; el "Caramelos podridos " de Ilegales ("¡Soy un borracho!"); el "Siempre hay algo que celebrar" de La Frontera ("toda tu vida cambiará / si bebes conmigo lo verás: / Las chicas sonreirán, / la suerte llegará / amigo, lo tendrás" o "se acerca la revolución: / Dicen que se acaba el whisky y el ron"); el "Beber no cura" ("pero ayuda a enloquecer") de Más Birras, los cuales tambiéntiene la magnífica "Quiero beber" ("¿Puede haber un espectaculo mejor / que diez jarras vacias ante ti en el mostrador?"); el "Cerveza, chicas y rockabilly" de Los Rebeldes; el "Salud" de Los Rodríguez ("Brindo hasta la cirrosis") o el "Hermano bebe" de Siniestro Total ("No hay cuestión ni depresión que aprenda a nadar / todas se ahogan en licor" o " El que intenta maltratar / a cualquier viticultor / se merece todo mal, / se merece una traición / y no una, se merece dos", para terminar, de paso, despotricando contra otras culturas que prohíben el consumo de alcohol: "no seas berebere Mohammed"). Pero son muchas más los temas que simplemente nos acercaban al maravilloso mundo del consumo de alcohol que el estado, en su cada vez más irritante paternalismo de gallina clueca, nos intenta dificultar su audición (Dios bendiga a internet). Así Tequila cantaba "Necesito un trago" "para poderme estabilizar"; Gabinete Caligari nos incitaba subliminalmente al consumo de bourbon en "Cuatro Rosas" y de paso hacía publicidad; Ilegales nos ponían los pies en La Tierra en "Para siempre" ("quiero ser todo para ti: / un borracho en tu apartamento / y el final de tu cuenta corriente"); La Frontera podía ser al respecto optimista ("deja la botella donde la pueda alcanzar / mis amigos son ella y la ciudad" en "Otro trago más") o pesimista ("Si el whisky no te arruina las mujeres lo harán"); Los Descapotables le cantaban como a un amor perdido en "Toda una vida bebida" ("Cerveza mi vida, no puedo vivir sin ti"); el amor más fiel era para Rock´n´Bordes en "Sólo me quiero emborrachar" ("solo estoy con la botella, / ella sí que me sabe escuchar") -grupo que también cantó sus delicias en "Beberás, beberás"-; simple e inocente diversión para Los Rebeldes en "Demasiado whisky" ("no me cortes el rollo y déjame beber en paz", creo que claro resumen de todo lo que queremos decir aquí) y motivo de desmenuzamiento filosófico para Los Toreros Muertos en su irreverente "Mi agüita amarilla" ("creo que he bebido más de 40 cervezas hoy" y piensa en el ciclo que completan sus orines: "la bebe el pastor, juega con las merluzas que tu te comes, moja a tu padre, tu madre lava la vajilla con mi agüita amarilla, moja el ayuntamiento, etc.). Incluso a un imbécil tan imbécil como Ramoncín le gustaba beber en "Mujer" ("litros de alcohol / corren por mis venas mujer / no tengo problemas de amor / lo que me pasa es que estoy loco por pribar"). Es curioso que un grupo tan aficionado a beber como es Siniestro Total haya reflejado en sus canciones los problemas que trae el consumo de alcohol, aunque con tanta gracia que dan más ganas de tomarlo. Así, en "Devorao" ("en todos los garitos estuve yo anoche / y te despiertas por la mañana / ¡Coño, si esto es la Plaza de España!" y sigue "lo que hice yo anoche no lo vuelvo a hacer... / bueno, esta noche la última vez"), en "Ay Dolores" se queja de las aficiones de su novia ("cuando el amor absorbe tanto vino" o "siempre me la pegas con tu amigo Don Simón") y en "Elefantes rosas" ("hay algo en mi copa y no sé qué es / me han echado drogas, seguro / y vuelvo a ver elefantes rosas / y vuelvo a ver doble y de distinto color / este sábado me perderé Los Monsters en televisión").
Sí, no es nada extraño el que la gente suela mezclar drogas y alcohol, y no precisamente sin querer como les pasaba a los chicos de Siniestro. A esta miscelánea le cantaban Los Fanáticos en "MC5" ("Salgo corriendo del trabajo dispuesto para privar, / me enciendo el primer porro, no me doy cuenta de ná, / me pongo a 120, parece que voy a reventar"), Ilegales en "Tengo una rana metida en una lata" ("Mezclo las drogas con el alcohol / tengo el higado como un colador") y Loquillo en "Chanel, cocaina y Don Perignon". En cuanto al consumo puro y duro de drogas la prohibición de mentarlo se hace mayor. La permisividad de grupos chicanos de narco-corridos (aduladores de los narcotraficantes como modernos Robin Hoods) como Los Tigres del Norte parecen lejos de nuestro actual sistema de libertades, sistema que en cambio ahora oculta las grabaciones del Fary cantando en televisión "Pasa la mandanga que me ponga bien / pasa la maría, quiero enloquecer". Ni siquiera oiremos canciones que traten de forma metafórica el tema como "El tren" de Leño y tampoco de forma claramente anti-droga como "Metadona" de Los Pistones, no. Pues imaginaos lo lejos que están de aparecer en televisión canciones como "En el lado salvaje", sobre la historia de amor de un yonki y una prostituta, de Aurelio y Los Vagabundos ("mis brazos llenos de pinchazos / tu alma vacía de fé"); las de Ilegales "Todo lo que digáis que somos" ("vendemos drogas baratas en los colegios de pago"), "Hola mamoncete" y "Fotos en primera plana" ("aun quedan muchos niños por enganchar") de Ilegales, sobre "comerciantes libre de impuestos en la clandestinidad", grupo que también trató el tema en "Chistes rock en ya menor" ("Se ha muerto mi manager borracho en un burdel / ¿Quién nos pagará las drogas y el hotel?"), en "Dextroanfetamina" ("Como me gustan las anfetaminas / por la mañana cuando voy a la oficina") y, ahora demanera claramente anti-droga, en "Drogas duras llenan sepulturas"; "Mescalina" de Los Rebeldes sobre la droga homónima que en los 80, en cambio, llegó al número uno de las listas, algo impensable sólo 20 años después; "No pudo ser" de los Beerbellys ("Eres fina y muy cara / solo tu me haces feliz / ya no quiero alejarme de ti / soloquiero dejarme llevar / eres tu la que me hace sufrir / medio gramo para vivir") y, desde luego, "Todo por la napia" de Siniestro Total ("Érase un hombre a una nariz pegado / y pegado a la nariz un talego enrollado. / ¡Esnifa por la nariz! / Era Medellín su tierra prometida / era el polvo blanco su maná y su alegría / y no era un camello sino una caravana / lo que le pasaba la materia colombiana / era que estudiaba geografía americana / era que amaba a Tony Montana / era el pegamento y las colas industriales / sus otras pasiones, sus efectos personales"). Pero el grupo que más ha cantado a las drogas y hace pocos años (lo que da cuenta de a que velocidad corre la intolerancia) han sido Extremoduro, de forma, además. bastante cruda: "Pepe Botika es un honrado traficante / ¡Que vergüenza Señoría! / ¿Cuanto cuesta su amnistía?" ("Pepe Botika"); "Tu corazón, mitad de coca y de caballo / como te atrevas a decir que estas de mono te machaco" ("Tu corazón"); "Me resucito si me hago un canutito" ("Jesucristo García"); "Me gustaría sonreir / pero no tengo tantas drogas hoy aqui" ("El dia de la Bestia"); "No necesito alas para volar, prefiero LSD" ("Necesito droga y amor") o "-¿Fumas? / - Pero solo no me sienta bien / -Toma, aliñale" ("Golfa").
Otra droga legal es el tabaco, pero no por ello se libra del tijeretazo castrador. Todo lo contrario, es tal la demonización que sufren los fumadores que hoy día es imposible ver cantando en antena a Los Hurones "Fuma una vez más" ("Mi abuelo fue un gran fumador / y aunque él nunca se quejó / a la familia molestó su tos. / Le llevaron al doctor / el tabaco le prohibió / de jó de fumar y la palmó. / Fuma una vez más / y si la llegas a palmar / en el cielo encontrarás / a San Pedro y le dirás. / Jefe, ¿aquí se puede fumar?") o a Siniestro Total "Que corra la nicotina" ("hay Ducados en la esquina / vente a vivir al estanco / Fuma negro sucio blanco"). Llegará un día no muy lejano en que no podamos ver ni a Sarita Montiel en Cine de Barrio ("fumando espero / al hombre que más quiero").

miércoles, 19 de diciembre de 2007

CENSURA MUSICAL (1ª parte, Sexo)

Cómo se les ha venido el mundo encima con el caso del secuestro de la revista El Jueves a todos aquellos ilusos que pensaban todavía que en España hay libertad de expresión. Una simple caricatura sobre la familia real, que además ni decía nombres ni mentiras, ha bastado para que todo el peso de la ley cayera sobre unos pobres humoristas. Pero eso no es más que la punta de un proceloso iceberg. La censura alcanza cotas en nuestro país cercanas a la de la época franquista, e incluso, como veremos más adelante, superándola de forma grotesca en algunas situaciones (¿Os habéis fijado que ya no se le puede llamar Brazo de Gitano al Brazo de Gitano?) . ¿Sabíais que hay un grupo censor (llamado eufeísticamente "comité de control") para todos los canales de televisión? Bueno, podríamos hablar durante horas de todo aquello prohibido por este comité (al igual que hay otros para radio y prensa escrita) en libros y noticias, como los chanchullos de la Familia Real o el caso de las niñas de Alcasser, pero nos ceñiremos aquí a la censura impuesta al mundo musical.


Qué lejos están aquellos tiempos de finales de los años 70 y principios de los 80 en que cualquier cantante o grupo musical podía expresar su arte con total libertad, al fin y al cabo, una canción no es más que eso, una ficción a la que se le ha puesto música, al igual que lo es una película o un libro. Programas como La Edad de Oro o incluso La Bola de Cristal no podrían ser emitidos en la actualidad por sus contenidos "políticamente incorrectos" (La Bola de Cristal tenía canciones como "El pupitre de atrás", "Los Electroduendes" o "Esclava del mal" que hoy la supernanny prohibiría tajantemente a cualquier niño). No hace falta que nos vayamos a marginales cantantes punk como Manolo Cabeza de Bolo y su "Anarkía" ("no soporto ningún gobierno / iros todos al infierno / quemaré vuestras leyes / mataré a vuestros reyes") o a los grupos de rock radical vasco como La Polla Records ("un rey no es rey por voluntad divina / sino porque sus antepasados se lo montaron divinamente") -por otra parte tan repetitivos con sus ideas políticas que todo mensaje se diluye entre sus cansinas discografías- para encontrarnos con el portazo que da la televisión a todo aquel que mencione siquiera a la Familia Real, como todos sabemos.
Pero vamos a tratar aquí algo todavía más sangrante: Canciones que fueron un éxito en su momento, con licencia del Ministerio de Cultura, aparecidas en radio y televisión con asiduidad y sin ningún problema hace no tantos años y que ahora sería materialmente imposible que aparecieran en la pequeña pantalla. En los años 80 solo "Marieta" de Javier Krahe, que le costó un magnífico programa a Tola sólo porque usaba, con bastante gracia por cierto, la palabra "Gilipollas" (y que cuando apenas meses después el Rey la dijo, toda la corte de pelotilleros y bufones le calificó de "castizo") y "Me gusta ser una zorra" de Las Vulpess (que también le costó el programa a Tena) tuvieron encontronazos con los censores.

Vayamos por temas. Empecemos con un tema tan de actualidad como las agresiones a mujeres, la mal llamada violencia de género o terrorismo machista. El primer éxito de Los Rebeldes fue "Carolina" ("antes que verte con otro te prefiero muerta"), impensable que lo dijeran ahora en los grandes medios. Más directa era la amenaza de Loquillo y los Trogloditas en la fantástica "La mataré" ("por favor, solo quiero matarla / a punta de navaja, besandola una vez más"). Ahora en sus conciertos, y de forma patética, el mismo Loquillo se autocensura y se niega a cantarla argumentando que hay que respetar mucho a las mujeres y bla, bla, bla, ¡Por supuesto imbécil! Pero...¿Es que antes la cantabas en serio? ¡Yo pensaba que sólo era una historia de ficción! Nosotros, siempre preparados, solemos pedirle "Canción de amor" ("quisiera romperte un brazo de vez en cuando mi amor / regalarte una patada en tu culo respingón /quisiera darte en la cara...") acto seguido a su renuncia anterior y entonces el bobo sólo acierta a balbucear "Yo...yo... tampoco...". Sin embargo no parece tener problemas para cantar "Enamorado de la dependienta de la tienda de patatas fritas" ("me da sartenazos, me abre la cabeza... debe ser amor") pues el que recibe es el hombre, en un alarde de incoherencia total. La afilada prosa de Jorge Martínez, de Ilegales, nunca ha sido eufemística en este tema: "Esta fascinada, siempre habla muy bien de mi / le apreté el cuello hasta enloquecer. / Nunca más la he vuelto a ver" ("Está fascinada"); "Aunque gritaba como una loca / la estrangulé con los alambres de colgar la ropa" y "Cristina no amaba la vida / se pasaba el dia dormida / tenía un mal despertar / y yo vagaba de bar en bar. / Arruinada mi vida / cansado de verla dormida / abrí la llave del gas / y me largué de nuevo al bar" ("Mala suerte") y "Volver a casa / ¡Otra vez con mi mujer! / La condenada lavadora nunca funciona bien. / Te daré un consejo por si te sirve alguna vez: / Compra una lavadora Phillips o corta el cuello a tu mujer" ("Lavadora blues"). Y que decir de la falta de tacto eterna, y siempre disculpable por su buen humor, de Siniestro Total. Basten dos ejemplos, "Hoy voy a asesinarte" (aunque aqui la chica parece poner realmente al límite al protagonista: "El tendero te regala el coñac, / el lechero te da leche de verdad, / y tu te preguntas por qué, / ¡Si lo hicistes con los dos antesdeayer!". Y no solo eso: "con mi hermano, con mi primo y mi papa, con mis hijos, mi mujer y mi mama / te acuestas con todos a la vez y si yo estoy delante te da igual". Aun asi el chico no pierde la esperanza y "a veces creo que vas a cambiar / y siempre me vuelvo a equivocar: / Si vamos al cine los dos / lo haces con el acomodador" y claro, "hoy voy a asesinarte nena, te quiero pero no aguanto más") y "Bailaré sobre tu tumba", que da multitud de nuevas ideas sobre como llevar a cabo la venganza sobre el orgullo herido ("te mataré con mis zapatos de claqué / te axfisiaré con mi malla de ballet / te ahorcaré con mi smoking, etc"). Los Más Birras también se cegaban por el amor en "Que me importa" ("Yo no era un delincuente hasta que comprendiendo sus traiciones la he cogido por el cuello, y se acabó. Apreté tan fuerte que sus ojos ya no vieron más la luz").
Una forma especialmente despreciable y vil de agresión a mujeres es la violación, nadie en su sano juicio cometería algo semejante, pero no por ello debe ser tema tabú en televisión (en las canciones recordemos, en películas pueden aparecer todas las que hagan falta). Así a finales de los años 70 podíamos oir con total libertad el "Jim Dinamita " de Burning ("a una guiri violé al salir del talego / y me lleno de plata por todo ello"). Por cierto que Burning, tras la muerte de su cantante Pepe Risi también se autocensuró y cambió el "violé" por "me tiré". Muy triste, el propio Loquillo cantaba en los 80 "dile a Pepe Risi que ya puede sonreír / Él mató el silencio en las calles de Madrid", no, a Pepe Risi no le haría ni puta gracia todo esto. Pero paradójicamente quien trataría de una forma más inquietante el tema de la violación o acoso consentido no sería un grupo rock sino uno pop tan aparentemente inocente como Olé-Olé. Efectivamante, cuando en "Sola" a Marta Sánchez la llama un sádico por teléfono y le dice "que apague toda la luz y que se meta en la cama" ella contesta coqueta: "no insistas más o me convencerás". Más digno de mofa parece la situación contraria, es decir, cuando es un hombre violado por mujeres tal y como nos cantaba Mississippi en "Mississippi boy" ("y el chico al verse atrapado no se resistió / las tres se le abalanzaron en busca de amor: / No pudo tener muerte mejor"). Sin necesidad de ir tan lejos como hasta una violación cualquier comentario minimamente sexista tampoco tiene muchos visos de ver la luz nuevamente. Por citar solo algun ejemplo entre millares recordemos algunos clásicos: "Son tus perjumenes mujer" de Carlos Mejía Godoy y Los de Palacagüina ("tus pechos cantaros de miel, como reververeian"); "No quiero verte" de Los Rebeldes ("eres viciosa por naturaleza / y eso es lo único que me gusta de ti" o "soy un gato con clase y con estilo / y tu solo eres una zorra más"); "Barra de pan" de Gene Cats ("Macho / me gritan todas a mi paso / saben lo que llevo debajo. / Soy una leyenda urbana / para propias, para extrañas. / Me llaman Barra de Pan") o "Esta mujer" de Javier Krahe ("¿Como diablos se hace un huevo frito? / ¡Donde se habrá metido esta mujer!").
El abuso a niñas, la pederastia, no puede ser un compartamiento más repulsivo pero ese concepto es muy relativo. Antes (y ahora en algunas culturas) las niñas de 18 años que aún estaban solteras ya apuntaban para vestir santos. Julieta tenía 15 años y las historias de amor cortesano trataban de chiquillas de esa edad. Hoy en día sólo el insinuar la atracción física por una menor de edad (recordemos, en España menos de 18 años) te puede costar la cárcel o el linchamiento popular. Inimaginable sería que hoy en día apareciese el Dúo Dinámico en televisión cantando su éxito de los 60 (durante el franquismo) "15 años tiene mi amor" ni Leonardo Favio su "Mi amante niña... mi compañera" ni mucho menos los ripios de Rock´n´Bordes en "La Colegiala" ("pues no quiere ya más cole / lo que ella quiere es jugar / a eso que le gusta en cantidad / y entonces mi nenita / empieza a hacerme cositas"). Tampoco veremos la, inquietante ciertamente, "La Colegiala" de Gary Low ("hoy te he visto con tus libros caminando / y tu carita de coqueta / colegiala de mi amor"), ni mucho menos la casi enfermiza "Chicas de colegio" de Mamá ("algo sudorosas, se pegó el uniforme / desde mi ventana yo las veo pasar/ sus pequeños cuerpos / sus tobillos de cristal /¡Solas, solas!"), algo más parecían querer reprimirse Los Rebledes en "Huesos blandos, carnes duras" ("15 años, que ternura / fruta prohibida a punto de madurar"). Más sano mentalmente parecía estar Loquillo cuando en "Tejanos rellenos" nos cuenta "¿Y sabes muchacho? No me vas a creer / y es que ella cumple 15 a final de mes. / A su lado soy un viejo, ya lo se" trás tirarsela. En "Malo es" de la J. Teixi Band no solo tenía 15 años sino que se prostituía ("15 años, no quiere trabajar / pero con todos se quiere acostar, / todo legal, así podrá ganar"). Más posibilidades habría de volver a oir "Para ti", de Paraíso, pues aunque va dedicado a una criatura de 15 años resulta ser un chico... a no ser que se desvelara como un alegato gay en cuyo caso estaría sonando las 24 horas en radio y televisión. Solo un año mayor era la "Puri" de Los Hurones ("Puri solo tiene 16 / pero tiene cuerpo de mujer"). Solo hace alusión a este tema el título de "Yo soy quién espia los juegos de los niños", de Ilegales, pero basta para poner los pelos de punta. Aunque sin duda el ejemplo más repugnante (no por ello censurable a pesar de su pésima calidad) es el que dieron Almodóvar (sí, el ahora respetado "director") y McNamara con su "Voy a ser mamá" ("voy a tener un bebé / lo llamaré Lucifer / lo estrellaré en la pared") vestidos de prostitutas. Tampoco le tenían cariño Siniestro Total a los niños cuando cantaban "las mujeres y lo músicos primero / y los niños al final con una piedra al cuello", pero no nos salgamos del tema...
Precisamente la prostitución no es algo que tampoco se pueda tratar ya la ligera, a pesar del juego que da para chascarrillos humorísticos como el de Desperados en "Doctor Fleming" ("ten mil duros, hoy no es igual que ayer porque quiero una cosa rapidita: a las 9 me espera la mujer") o para las provocaciones punk más salvajes, capaces de poner a prueba al estómago más curtido, como han hecho Ilegales con "Sucia" ("abreme tu corazón y yo me bajaré los pantalones") o, sobre todo, con "Eres una puta" ("eres una puta pero no lo bastante / tu boca huele como un escape de gas / todo ese culo lleno de peligros / vámonos al water / haremos un guateque / encima del retrete"). Más prácticos resultaron Loquillo y Trogloditas en su "Himno de prostitutas" al poner en boca de una de estas señoritas "reconozco que en el fondo no es que me pueda quejar / se trabaja en la cama y se puede engordar", más romántico estaba Rey Lui en "Grandes pasiones" hablando de un gigoló, y más realistas estaban Siniestro Total hablando de las golfas amateurs en "Cuanta puta y yo que viejo".
En general, todo lo relacionado con el sexo estaba ya bastante mal visto, e insisto, me refiero en las canciones (en los programas del corazón o en Gran Hermano pueden hacer todas las marranerías inimaginables). ¿Se imaginan hoy en día a María Jiménez cantando en una gala de televisión, como hace años, su brutal "Penétrame"? Sobre esta tema los ejemplos son infinitos y citaremos los más graciosos, no circunscritos exclusivamente al mundo del rock. A Morcillo el Bellaco le habla su pene en "Méteme" ("¿Te tengo que recordar pequeño capullo que estoy por encima de ti? - Soy autónomo - / Me porté muy bien contigo, haz lo que puedas por mi / Méteme, donde sea pero méteme"); Ilegales, en "Tengo un problema sexual" lo ennoblecía hasta el surrealismo ("tengo un problema sexual / un serio problema sexual: / soy una bicicleta") y en "Caperucita Roja" daban otro sentido al clásico de Perrault ("Caperucita Roja tiene los ojos verdes / como los tuyos niña, como los tuyos. / El lobo feroz tiene un largo rabo / como el mio niña, como el mio"), acercandose un tanto al tratamiento que poco antes habia hecho la Orquesta Mondragón con su famoso "Hola mi amor ¿Soy yo tu lobo?", los mismos Ilegales estaban mucho menos cultivados en sus referencias en "El apostol de la lujuria" ("penetrar de lleno hasta lo negro"); La Frontera se centraba en el sadomasoquismo en "10 minutos de pasión" ("sonrie al golpear / y brilla su cuero negro") y la perversión de Kante Pinrélico era otra en "Si me faltas tu es como si me faltaran los huevos" ("Te ví por primera vez en una revista porno / y corriendo fuí a comprarte al sex-shop. / Te saqué de la caja gris y empezé a inflarte, / apareciste ante mi" y sigue "cuando nos amamos sentí el reventón / y tu saliste disparada por el balcón, / compuesto y sin muñeca yo me quedé"); La Mode cantaba "Erección", una oda bastante poética por cierto pero que no podría ser versioneada ahora por ninguno de los enlatados triunfitos; Gabinete Caligari iban por el mismo camino en "Perdidas Blancas" ("gloriosas perdidas blancas / pálidos flujos de libertad"). También de la masturbación hablaban Los Hurones en "La Cajera" ("se que tengo un problema / quizá no tenga solución / y trato de resolverlo / a solas en mi habitación"); bastante graciosos eran Siniestro Total en sus variadas humoradas, como"Opera tu fimosis" ("estas solo en casa y tienes un problema / y no sabes como decirselo a Almudena. / Piensas que se trata de algo muy sucio / pero solo tienes que cortar un prepucio"), "Todos los ahorcados mueren empalmados", "Los chochos voladores", "Sexo chungo" ("Tengo un problema entre las piernas / que a todas las tias les pone muy tiernas / y es que es enorme y monstruoso / tengo que ir a hablar con Jiménez del Oso") o "Las tetas de mi novia" o "Los esqueletos no tienen pilila"; Georgie Dann nos preguntaba "que será lo que tiene el negro"; Los King Crueles nos lo aclaraban para tontos en "Tengo algo" ("tu tienes la funda yo tengo la pistola / ¿Entiendes lo que digo?"); Burning ya no eran tan sutiles en "Puedes sentirlo" ("abre las piernas y siéntelo dentro / necesitas que te haga sentirte mujer") y Semen Up, todos les conocemos, iban más allá en "Lo estás haciendo muy bien" ("mientras yo me concentro /chúpala más adentro / que ya llega el momento", entre otras lindezas). En esta última variedad sexual Gatos Locos preferian jugar al despiste: "que bien lo chupas, como te gusta, que bien lo haces: Un caramelo". Pero la palma se la lleva, sin duda, Franky Franky & el Ritmo Provisional con su bestial "Doce puñaladas" que no me resisto a transcribir aquí completa (por favor, cántese imaginando que lo hace Bisbal en el programa de la Campos): "Llevaba mucho tiempo sin poder hacer el amor / una gonorrea cortó mi afición. / Una vez curado la bragueta a mi me estalla / se revuelve en mi interior una alimaña. / Si te pillo nena esta noche en mi cama / dejaré tu cuerpo como un campo de batalla. / Nada más entrar en su divino escondrijo / la dulce muerte sobrevino sin previo aviso : / su vientre palpitaba y yo estaba fuera de juego / hacía falta un cigarrillo y un intermedio. / Volví a la carga y resultó todavía mucho peor, / ahora entiendo porque en la escuela fui un chico precoz. / 12 puñaladas de carne, pude darte sólo 12 puñaladas de carne. / Me disculpé diciendo que era debido al stress / de permanecer inactivo más de un mes. / Menos mal que la chica resultó ser feminista / ella en el macho ibérico no creía / y terminó haciéndose ella sola el amor / prefería que yo fuera sólo un espectador".

Acabarán prohibiendonos oir las siempre alegres y picantes canciones de Rafaella Carrá.

lunes, 17 de diciembre de 2007

viernes, 30 de noviembre de 2007

EL INSÓLITO CASO DEL SEÑOR MARTÍNEZ

Manuel Martínez (de pie, segundo por la izquierda) junto a las autoridades locales de un pueblo sin identificar (Archivo Totanero)

El Señor Manuel Martínez, nació en Vega de Villalobos (Zamora) en 1876 en el seno de una familia de humildes campesinos. El parto fue aparentemente normal y el niño se crió feliz dentro de las limitaciones de su clase social en aquel tiempo y en aquel lugar perdido de la mano de Dios. Las cosas empezaron realmente a torcerse cuando su padre murió en una reyerta en un bar del pueblo, asesinado por el tío Macario, labrador también. Según testigos presenciales la discusión se originó por cuál libro era mejor, si "Guerra y Paz" o "Ana Karenina", ya que ambos eran unos fanáticos de Tolstoi. El caso es que el pequeño Manuel (al que su familia llamaba indistintamente Manolo, Lolo, Pirulo o, simplemente, imbécil) tuvo que ponerse a trabajar el campo. Su inoperancia era tal que enseguida su familia (que desde la muerte del padre se había visto incrementada en otros 8 vástagos) pasó por serias dificultades económicas. La suerte cambió cuando pasó por la localidad una feria ambulante que llevaba una especie de espectáculo de monstruos. La verdad es que era una estafa no muy hábil, una mujer bigotuda, el hombre más ignorante del mundo (cuyo show consistía en contestar a todo lo que se le preguntaba con un lacónico "no sé") y un pescado en salazón al que se había puesto una careta para hacerle parecer una sirena constituían todo su bagaje. Pero cuando el jefe del negocio vio a Manolo, que por entonces ya tenía 18 años, se le iluminó el rostro. Es cierto que el chico tenía cierta característica física peculiar pero se disimulaba entre las deformidades propias de la endogamia del lugar. Así era, Manolo Martínez medía nada más y nada menos que 1.71 metros de altura ¡Era el enano más alto del mundo!

Lolo se incorporó al mundo de los feriantes tras firmar un contrato que le aseguraba un ingreso mensual a su familia. Con su nuevo monstruo a bordo la gira fue ahora un éxito, no sólo local o castellano, no, a nivel nacional. Incluso el ministro de gobernación quiso ver al fenómeno. El nivel de vida de Don Manuel, como ahora se le empezaba a llamar, subió considerablemente e incluso conoció a la que sería su esposa durante un banquete, benéfico para erradicar las goteras de una miserable aldea del Sahara Occidental. El espectáculo se incrementó con nuevos fenómenos de feria tales como Don Jaime O´Reardon, de origen irlandés, que se anunciaba como "El Gigante más bajo del mundo" y que, casualidades del destino, también medía 1.71 metros.

Cuando la vida más parecía sonreir a Don Manuel (incluso tuvo un hijo que, misterios de la genética, alcanzó una altura normal y conseguiría cierta efímera fama en el mundo del deporte al saltar completamente vestido a un combate de lucha femenina en el barro, ante el escándalo general) apareció muerto en un callejón de Ciudad Real. El misterio sobre su muerte continua ya que el sobre que el asesino parece que metió (según la policía) en uno de los bolsillos de su, impecable como nunca, levita con el críptico mensaje de "Tintorería Castilla. Lavado 5 pesetas. Pagado", no ha podido ser descifrado.

martes, 27 de noviembre de 2007